Cómo arreglar un monitor que no enciende
Lidiar con un monitor que no enciende puede ser realmente frustrante. A veces se trata de un simple fallo del cable, otras veces se debe a algún problema de hardware interno. Quizás el LED del monitor no se enciende, lo que indica problemas de alimentación, o quizás se enciende pero permanece en negro, probablemente un problema de datos o gráficos. En cualquier caso, poder solucionar estos problemas te ahorra muchos dolores de cabeza, especialmente si usas la pantalla para trabajar o jugar. El objetivo es descartar los problemas más comunes, restablecer lo que está atascado y determinar si el monitor en sí se ha estropeado o si el problema está en tu PC o los cables.
Cómo arreglar un monitor que no enciende
Inspeccione cables, puertos y tomas de pared
Primero lo primero: revisa tus cables y puertos. Es un poco raro, pero un cable o puerto dañado puede impedir que tu monitor se encienda correctamente. En algunas configuraciones, simplemente se debe a un cable defectuoso o una conexión suelta.¿Cuándo fue la última vez que revisaste el cable de alimentación o el cable HDMI? Una toma de corriente dañada también podría ser la causa. Intenta enchufar el adaptador de corriente a otra toma; a veces, las tomas se vuelven inestables o se disparan los disyuntores. Además, revisa bien los cables para ver si tienen cortes, dobleces o clavijas dobladas. Si algo parece dañado, reemplázalo por uno nuevo o por un cable alternativo si tu monitor lo admite. No olvides revisar tanto el puerto de alimentación como el de datos, como HDMI, DisplayPort o VGA.
Apague y encienda el monitor
Esto es curiosamente simple, pero a menudo se pasa por alto. Reiniciar el monitor restablece su estado interno, lo que puede solucionar pequeños fallos. Para ello, apague el PC y el monitor, y luego desconecte todos los cables: de alimentación y de vídeo. Espere dos o tres minutos, ya que a Windows le encanta complicar las cosas. Luego, vuelva a conectar todo firmemente y encienda primero el monitor y luego el PC. En algunas configuraciones, esto reactiva los circuitos internos del monitor y ayuda a que se active correctamente.
Compruebe si hay mensajes de error o códigos parpadeantes
Si su monitor muestra algún tipo de error o un patrón de parpadeo en el LED, es una pista. Algunas marcas usan códigos de parpadeo (parpadeos largos y cortos) para indicar problemas. Consultar el sitio web del fabricante para conocer el significado de los códigos de parpadeo puede determinar si se trata de un fallo de hardware o de un fallo de firmware. Por ejemplo, los monitores HP suelen parpadear en patrones que explican el problema, por lo que conviene prestar atención a estas señales.
Prueba con un segundo monitor
Si es posible, conecta otro monitor o incluso un televisor. Solo para comprobar si el monitor original está dañado o si el problema reside en la tarjeta gráfica u otro hardware interno de tu PC. Funciona en muchos casos: si la segunda pantalla se enciende con normalidad, es probable que tengas un monitor defectuoso. Si no es así, es hora de revisar a fondo la tarjeta gráfica o la fuente de alimentación de tu PC.
Restablecer o reemplazar la retroiluminación y las tiras LED
Ahora, esto nos lleva al tema del hardware interno. En las pantallas LCD, el inversor de retroiluminación o las tiras LED podrían estar dañados. Si ves contornos tenues o puedes distinguir imágenes al iluminar la pantalla con una linterna, es probable que la retroiluminación esté dañada. En ese caso, deberías abrir el monitor, localizar la placa del inversor o reemplazar las tiras LED. No es una solución para principiantes, pero si te sientes cómodo, puede devolverle la vida a tu monitor.
Comprueba los componentes de hardware internos (GPU y PSU)
Si todo el exterior parece correcto, es hora de revisar el interior del PC. A veces, la tarjeta gráfica no está bien colocada o sus cables de alimentación no están bien conectados. Con el PC apagado, extraiga y vuelva a colocar con cuidado la tarjeta gráfica en su ranura PCIe, y asegúrese de que todos los cables de alimentación estén conectados. Limpie los contactos con aire comprimido si es necesario. Vuelva a ensamblar y enciéndalo. Si esto sigue sin funcionar, considere probar con otra tarjeta gráfica o fuente de alimentación; un hardware antiguo o defectuoso puede hacer que el monitor se apague, aunque no sea evidente a primera vista.
En resumen, estos pasos no están garantizados, pero cubren los problemas habituales. A veces se trata de un pequeño cable o un problema de contacto de hardware; otras veces, es un fallo total del monitor. Sea lo que sea, descartar metódicamente los problemas básicos suele orientarte.