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Cómo detectar si una tarjeta gráfica está defectuosa o muerta

February 15, 2026 7 minutos de lectura Updated: February 15, 2026

Averiguar si tu tarjeta gráfica está empezando a fallar puede ser un poco complicado, ya que las señales suelen confundirse con fallos normales o caídas de rendimiento. A veces, verás artefactos extraños, la pantalla puede parpadear o incluso aparecer una pantalla negra o azul al jugar o simplemente navegar por internet. Por supuesto, Windows mostrará una pantalla azul de la muerte (BSOD), cuyo código de error puedes anotar; probablemente sea lo más útil para el diagnóstico. Pero no todos los problemas significan un fallo de hardware; a veces son solo problemas con los controladores o sobrecalentamiento. Conocer las señales y sus causas puede ahorrarte dolores de cabeza, especialmente si piensas intentar solucionar el problema antes de tirar tu GPU a la basura.

Cómo detectar cuándo falla una tarjeta gráfica

Artefactos y fallos: señales de problemas

Los artefactos son bastante inconfundibles: bloques de píxeles extraños, colores raros o texturas que no se renderizan correctamente. Esto suele aparecer en juegos o incluso al navegar por el escritorio, como si la pantalla decidiera tener su propio proyecto artístico peculiar. Reiniciar podría solucionarlo temporalmente, pero si los artefactos siguen apareciendo, sí, es una señal de alerta. Significa que la GPU o la VRAM podrían estar fallando. En una máquina, los artefactos pueden aparecer después de una larga sesión de juego, pero en otra, desaparecen al reiniciar. Aun así, si ves artefactos constantes, es hora de investigar más a fondo.

Fallos y desgarros en la pantalla

Los fallos, como el parpadeo o los colores extraños, pueden deberse a errores en los controladores o a problemas de overclocking. Si persisten o se producen durante el uso normal, podrían ser un indicio de un problema con la GPU. El desgarro de fotogramas o los destellos de color repentinos son ejemplos comunes. A veces, estos solo duran unos segundos y desaparecen al mover el ratón, lo cual es molesto, pero no necesariamente fatal. Si ocurren con frecuencia, especialmente al jugar o renderizar, conviene comprobar primero el controlador gráfico o la temperatura.

Pantalla negra al iniciar

Si enciendes tu PC y solo ves una pantalla negra, puede que no siempre sea la GPU (podrían ser problemas de RAM o de la placa base), pero un fallo de la tarjeta gráfica sin duda es una de las causas. Algunas placas base muestran códigos POST o pitidos, así que iniciar la BIOS y anotarlos puede ser útil. En muchos casos, reinstalar la tarjeta (extraerla y volver a colocarla) puede solucionar una conexión suelta, lo cual es sorprendentemente común, sobre todo después de un envío o un cambio de domicilio. Solo asegúrate de que tu PC esté apagado y desenchufado antes de hacerlo.

BSOD (pantalla azul de la muerte)

¿Te aparecen pantallas azules de la muerte con frecuencia durante tareas que consumen mucha GPU, como juegos o renderizado? Es una advertencia importante. Los códigos de error son muy útiles si logras detectarlos y anotarlos. Suelen indicar directamente un problema con el controlador o el hardware. A veces, se trata de un controlador defectuoso o un defecto de fábrica. Otras veces, una subida repentina de tensión o un problema de alimentación provoca el bloqueo. Si las pantallas azules de la muerte se repiten, reemplazar o probar la GPU podría ser la única solución.

Caída del rendimiento: FPS bajos y tartamudeo

Si tus juegos se entrecortan repentinamente o la edición de video se bloquea, tu GPU podría ser la culpable. Una baja velocidad de fotogramas, pausas cortas o tirones ralentizan la experiencia, haciéndote pensar que tu sistema se está muriendo. El malware o los problemas de RAM también pueden causar esto, pero si los has eliminado y el rendimiento sigue bajando, la GPU podría estar sobrecalentándose o deteriorándose.

¿Qué causa que una tarjeta gráfica falle?

Hay varias razones: el sobrecalentamiento es una de las principales, la acumulación de polvo y los problemas con la pasta térmica pueden provocar un aumento repentino de la temperatura. Con el tiempo, los defectos de fabricación o los disipadores deformados también pueden provocar fallos, así como los controladores defectuosos o las fuentes de alimentación inestables. Piensa en ello como los peores enemigos de tu GPU: calor, polvo, controladores defectuosos y subidas de tensión. Si tu PC sufre picos de tensión debido a fuentes de alimentación baratas o inestables, esto puede quemar componentes, por lo que un suministro de energía adecuado es fundamental.

Cuándo preocuparse seriamente (y cuándo no)

No todos los fallos o artefactos visuales significan que tu GPU está lista para ser desechada. A veces, actualizar los controladores o limpiar el polvo pueden solucionar el problema. Pero si los artefactos son persistentes o te aparecen pantallazos azules, es más inteligente empezar a diagnosticar el hardware en lugar de buscar soluciones de software. Los fallos que aparecen y desaparecen suelen ser benignos: errores del juego o sobrecalentamiento, no necesariamente una GPU muerta. Pero los artefactos reales, o una pantalla que no muestra nada, apuntan a problemas más graves.

Algunas soluciones que puedes probar antes de deshacerte de la tarjeta

Reinstalar o actualizar sus controladores

Este suele ser el primer paso, ya que los controladores defectuosos o dañados son una causa común. Antes de comenzar con las reparaciones de hardware, use una herramienta como Display Driver Uninstaller (DDU) —le recomendamos iniciar en modo seguro ( F8o Shift + Restartdurante el arranque para ver las opciones)— y luego ejecute DDU para borrar los rastros de los controladores antiguos. Reinicie normalmente e instale el controlador más reciente desde el sitio web de NVIDIA o AMD. A veces, restaurar un controlador antiguo también puede ser útil si el más reciente presenta errores.

Vuelva a colocar o reinstalar la GPU

A veces, simplemente se trata de una conexión suelta o polvo que impide el contacto correcto. Si te resulta cómodo abrir la caja, apaga y desenchufa todo. Luego, retira con cuidado la tarjeta gráfica y limpia la ranura con aire comprimido. Vuelve a colocarla firmemente en la ranura PCIe; algunos también revisan si hay pines doblados o conectores dañados. No es muy difícil, pero si tienes garantía o no estás seguro, un taller local puede encargarse de esto.

Aplique pasta térmica nueva y limpie el polvo

Esto es un poco más técnico, pero bastante efectivo. Con el tiempo, la pasta térmica se seca y el polvo obstruye los disipadores, provocando sobrecalentamiento. En una computadora de escritorio, puedes retirar el disipador, limpiar la pasta térmica usada con alcohol isopropílico y aplicar una capa nueva. También, limpia las aletas del disipador con aire comprimido. No olvides reemplazar las almohadillas térmicas de los VRM o la VRAM si es necesario. Mantener la temperatura baja puede prolongar la vida útil de la GPU.

Consejos de prevención para mantener la tarjeta viva por más tiempo

Asegúrate de que el sistema se mantenga fresco: monitorea la temperatura con herramientas como HWMonitor. Limpia regularmente los filtros y el interior de la caja para evitar la entrada de polvo. Usa una fuente de alimentación confiable (una fuente de alimentación 80+ Gold o Platinum vale la pena el gasto adicional), ya que las subidas de tensión o los picos de voltaje se transmiten directamente a la GPU. Y evita el overclocking a menos que sea absolutamente necesario; velocidades de reloj más altas implican más calor y estrés. Además, mantén el sistema limpio y sin polvo, ya que, por muy buena que sea tu GPU, el polvo obstruye el flujo de aire y la daña rápidamente.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces puede aparecer una pantalla azul de la muerte en una tarjeta de vídeo antes de que desaparezca por completo?

Sinceramente, no hay una regla clara. Algunas tarjetas simplemente se recuperan tras varios BSOD con actualizaciones de controladores o limpieza, mientras que otras se bloquean una vez y listo. Los BSOD frecuentes podrían indicar que es hora de reemplazar la tarjeta en lugar de repararla, especialmente si sigues reparando y sigue ocurriendo.

¿Cuánto tiempo debe durar una tarjeta gráfica?

Con un uso normal y un mantenimiento adecuado, una GPU puede durar fácilmente más de 7 años. Claro que esto es así, siempre que se mantenga una refrigeración adecuada y se evite el overclocking constante o las subidas de tensión.

¿Puedes reparar una GPU en cortocircuito?

En resumen, probablemente no. Los técnicos profesionales suelen decir que si hay un cortocircuito, suele estar quemado. Las piezas internas son diminutas y delicadas, y los cortocircuitos pueden quemarlo por completo y dejarlo irreparable. A veces, si tienes mucha suerte y solo se trata de un componente, como un condensador, un buen taller podría reemplazarlo.¡Pero no cuentes con ello!

Al final, algunos fallos de la GPU son inevitables, sobre todo tras años de uso intensivo o mala alimentación. Pero las pruebas, la limpieza, las actualizaciones de controladores y una supervisión minuciosa pueden prolongar considerablemente su vida útil. Recuerda: ante la duda, a veces es mejor reemplazar que reparar, sobre todo si la reparación cuesta más que una tarjeta nueva.

Resumen

  • Esté atento a artefactos, fallos o BSOD.
  • Intente actualizar el controlador y volver a instalarlo primero.
  • Mantenga su PC limpia y fresca para evitar el sobrecalentamiento.
  • Utilice fuentes de alimentación de buena calidad.
  • Sepa cuándo es momento de reemplazarla: no fuerce demasiado una tarjeta defectuosa.

Resumen

Lidiar con una GPU que podría fallar puede ser frustrante, pero muchos problemas se pueden solucionar sin tener que invertir en una nueva inmediatamente. La refrigeración, la gestión de controladores y un manejo seguro son fundamentales. Esperemos que esto ayude a detectar las primeras señales antes de que la cosa empeore o a ahorrar dinero al repararla en lugar de reemplazarla. Ojalá que esto ayude a alguien a prolongar la vida útil de su tarjeta.