Cómo limpiar eficazmente el disipador de calor
Lidiar con un disipador obstruido con polvo o suciedad puede ser muy estresante si nunca lo has hecho. Claro que el disipador de la CPU está bastante escondido, y no querrás soltar cables accidentalmente ni derramar agua en la placa base. Aun así, si la temperatura sube o el sistema se siente lento, una limpieza a fondo del disipador podría salvar tu sistema de una sobrecarga térmica o de fallos. Es normal que se formen nubes de polvo, así que es mejor hacerlo al aire libre o en un lugar bien ventilado. Y usa mascarilla si eres sensible o para evitar inhalar partículas finas. También es recomendable llevar guantes y gafas protectoras, por si acaso.
Cómo limpiar el disipador de calor sin arruinarlo
Retire el disipador de calor
- Apaga la PC, desenchúfala y colócala de lado para acceder fácilmente a la CPU. No olvides descargar la estática: usa una pulsera antiestática o toca un objeto metálico con conexión a tierra periódicamente.
- Abra el panel lateral; generalmente, hay un par de tornillos o pestillos en la parte posterior de la carcasa.
- Antes de tocar cualquier cosa cerca de la CPU, conviene usar una pulsera antiestática o, al menos, conectarse a tierra con frecuencia. Nadie quiere que una descarga estática dañe la CPU o la RAM.
- Desconecte el cable del ventilador de la CPU del conector del ventilador de la placa base (a veces denominado “CPU_FAN” en la BIOS o en la propia placa base).Esto facilita enormemente la extracción.
- Si usas una configuración Intel, busca los cuatro tornillos pequeños que sujetan el disipador a la placa trasera (normalmente alrededor del zócalo de la CPU).Usa un destornillador Phillips pequeño para desenroscarlos en diagonal, como si estuvieras apretando las tuercas de una rueda.
- En el caso de las CPU AMD, suele ser un soporte de retención o tornillos; retírelos con cuidado. A veces, podría ser necesario girar o ajustar una palanca o un clip.
- Mientras sujetas el disipador, muévelo suavemente hacia adelante y hacia atrás para liberar cualquier residuo de pasta térmica seca. Puede que esté un poco atascado si no lo has limpiado en un tiempo, así que ten paciencia.
- Levante el disipador de calor directamente hacia arriba. En algunas máquinas, podría deslizarse o atascarse debido a la pasta térmica vieja. Muévalo suavemente si se resiste.
Retire el ventilador del disipador de calor
- Si su ventilador está fijado con tornillos, aflójelos y luego levántelo con cuidado.
- Si está recortado, gírelo con cuidado para separarlo del disipador de calor; no lo fuerce o correrá el riesgo de romper los clips.
Limpiar el disipador de calor
Aquí empieza la diversión. Si la última limpieza fue hace mucho tiempo, es de esperar que haya una gruesa capa de polvo y quizás algo de suciedad aceitosa dentro de las aletas. El mantenimiento regular puede que solo requiera aire comprimido, pero la suciedad incrustada necesita un toque diferente.
- Primero, dale una buena limpieza al disipador con aire comprimido. Sujeta los ventiladores para que no giren libremente (esto puede dañar los rodamientos) y aplica aire comprimido desde diferentes ángulos en ráfagas rápidas. Debería funcionar con la mayoría de las pelusas, pero ten en cuenta que a veces el polvo se acumula en las aletas y requiere una limpieza más profunda.
- Si la acumulación es muy fuerte, retira el disipador y pásalo bajo un chorro suave de agua (sí, agua).Asegúrate de desmontar primero los ventiladores y las piezas eléctricas. Usa un cepillo suave o de dientes si es necesario y deja que se seque completamente antes de volver a montarlo. Recuerda, no te apresures; los materiales sintéticos para disipadores son sensibles.
- ¿Tiene depósitos pegajosos que no se pueden eliminar con la limpieza habitual? Use agua jabonosa, pero solo en las aletas de aluminio; evite que entre agua en el motor del ventilador ni en la interfaz térmica. Después de lavar, séquelo bien, preferiblemente con aire comprimido, y déjelo secar al aire durante al menos una hora.
- Para acceder al interior de esos estrechos huecos entre las aletas, humedezca unos hisopos de algodón en alcohol isopropílico (al 70 % o superior) y límpielos suavemente. Sea minucioso pero cuidadoso; no intente doblar las aletas.
Limpiar el ventilador de la CPU
- Cepille las cuchillas con cuidado con un cepillo suave o aire comprimido, haciéndolo con cuidado para no doblarlas ni estresarlas.
- Continúe con un paño sin pelusa humedecido en alcohol isopropílico: limpie suavemente cada cuchilla individualmente, por ambos lados. Haga lo mismo con la carcasa y cerca de la conexión del cable.
- Déjelo secar durante unos minutos antes de volver a instalarlo; no se apresure en este paso.
Vuelva a aplicar la pasta térmica y vuelva a ensamblar
- Asegúrese de que el cuerpo del disipador de calor y el IHS de la CPU estén completamente secos, sin humedad residual ni pasta vieja.
- Utilice un poco de alcohol isopropílico y un paño que no suelte pelusa para limpiar el compuesto térmico viejo de ambas superficies; este paso es crucial para una buena transferencia de calor.
- Aplique una pequeña cantidad de pasta térmica nueva, del tamaño de un guisante, en el centro del IHS de la CPU. Menos es más, ¡no la aplique en exceso!
- Coloque con cuidado el disipador de calor de nuevo en la parte superior, alineándolo para que los tornillos o clips encajen sin problemas. Algunos usuarios realizan una pequeña comprobación presionando y verificando que esté centrado.
- Instale los tornillos o clips en patrón diagonal, apretándolos gradualmente para evitar una presión desigual.
- Vuelva a conectar el cable del ventilador de la CPU al conector de la placa base (“CPU_FAN”).
- Cierre la carcasa, vuelva a conectar la alimentación y enciéndala. Notará temperaturas de CPU más bajas y un funcionamiento más fluido.
¡Listo! Solo un recordatorio: no se apresure en este proceso y verifique que todo esté conectado y seguro antes de reiniciar el sistema.