Cómo overclockear tu CPU y maximizar el rendimiento
Hacer overclocking a tu CPU puede aumentar mucho el rendimiento, pero es un poco arriesgado si no se hace con cuidado. Normalmente, se trata de ajustar un control (aumentar la frecuencia, el voltaje o el multiplicador) para exprimir al máximo el chip. La idea es obtener un mejor rendimiento en aplicaciones, juegos o simplemente en aplicaciones que consumen muchos ciclos de CPU sin bloquearse ni sobrecalentarse. Pero, claro, cada CPU es diferente. Algunas prefieren calentarse más o pueden alcanzar temperaturas más altas, mientras que otras simplemente se enfadan. Así que el proceso es como un baile lento: ve paso a paso, controla la temperatura y no la fuerces demasiado ni demasiado rápido.
Cómo overclockear tu CPU (sin romperlo todo)
Comprueba si tu CPU y placa base son capaces de realizar overclocking
En primer lugar, no todas las CPU son desbloqueables ni se puede hacer overclocking, especialmente en los chips bloqueados de Intel. Si tienes un AMD Ryzen, probablemente no tengas problemas, ya que la mayoría de los chips Ryzen están desbloqueados por defecto. En el caso de Intel, solo se pueden forzar los procesadores de las series K y X. Además, tu placa base debe ser compatible con el overclocking; busca opciones en la BIOS como OC Tweaker o Extreme Memory Profile (XMP). En el manual, suele llamarse algo como Overclocking (OC) o AI Overclock Tuner.
Establecer una línea base
Antes de manipular voltajes y multiplicadores, realiza pruebas de estrés, como Prime95 o Cinebench. Observa la temperatura de tu CPU, su velocidad actual y su rendimiento en las pruebas de rendimiento. Así, sabrás qué tipo de mejoras estás obteniendo y podrás detectar si tu overclocking es inestable.
Entrar en la BIOS
Para bloquear el overclocking, es necesario reiniciar la BIOS o la UEFI. Normalmente, pulsa Supr o F2 justo después de encender el PC; en algunos equipos, basta con eso. Si la BIOS está oculta tras un arranque rápido o no puedes acceder, usa las Opciones de Inicio Avanzadas y selecciona Configuración de Firmware UEFI. Es un poco engorroso, pero merece la pena. Una vez dentro, busca la sección de overclocking, a veces llamada Extreme Tweaker, Ai Tweaker o similar.
Comience con el overclocking automático
Si nunca has hecho overclocking, deja que la placa base se encargue del trabajo pesado. Muchas placas base tienen opciones de autoajuste como Auto Tuning o EZ Tuning Wizard. Estas aumentan la frecuencia de la CPU y prueban la estabilidad, para que obtengas un aumento considerable sin tener que ajustar manualmente cada configuración. Después de activarlas, guarda la configuración y realiza pruebas de estrés para comprobar la estabilidad y la temperatura. A veces, estos aumentos automáticos son sorprendentemente sólidos, pero otras veces, son solo un punto de partida.
Overclocking manual: la verdadera clave
Si el modo automático no es suficiente o quieres control total, la opción manual es la solución. Tendrás que ajustar el multiplicador y el voltaje poco a poco. Este es el plan general:
Aumente la frecuencia de la CPU con cuidado
- Cambia al modo manual en tu BIOS, generalmente en OC Tweaker > Configuración de CPU. Configura el ratio de CPU (multiplicador) a un valor más alto (como 37 para 3, 7 GHz si tu frecuencia base es de 100 MHz).
- Aumente el multiplicador de 1 o 2 a la vez, luego guarde y reinicie.
- Realizar una prueba de estrés (p.ej., Prime95 o AIDA64) ayuda a comprobar si el sistema se mantiene estable. Si falla o se producen errores, reduzca el voltaje o ajuste el voltaje.
Ajuste el voltaje de la CPU (VCore), pero tenga cuidado
- Si la estabilidad se tambalea o su sistema falla durante las pruebas de estrés, aumente ligeramente el voltaje, en incrementos de 0, 05 V. No lo aumente demasiado; voltajes más altos significan más calor y riesgo.
- Mantenga el voltaje por debajo de 1, 4-1, 45 V para el uso diario, ya que más allá de ese valor las temperaturas suben rápidamente.
- Espere temperaturas más altas, así que controle las temperaturas con herramientas como HWInfo.
¡Esté atento a las temperaturas!
La temperatura es un factor decisivo. Si tu CPU alcanza los 85-90 °C bajo carga, reduce la velocidad. Algunas CPU pueden alcanzar los 100 °C, pero eso no es bueno a largo plazo. Es mejor reducirla si la temperatura supera los límites. Si quieres alcanzar temperaturas más altas, considera mejorar la refrigeración: más ventiladores, mejores disipadores, refrigeración líquida…lo que sea necesario.
Repetir hasta que esté estable
Aumentar y disminuir las frecuencias y los voltajes es un ejercicio de equilibrio. Sigue probando, ajustando y monitoreando. Una vez que consigas un overclock estable en el rango de 3.7-4.0 GHz en un Ryzen 1700, es bastante sólido, especialmente si se refrigera correctamente. Con configuraciones de refrigeración más eficientes, algunos usuarios llegan al rango de 4.2-4.4 GHz, pero no siempre vale la pena el calor y el riesgo.
Consejos adicionales y cosas que debes saber
- Habilitar perfiles XMP para su RAM puede brindarle un rendimiento adicional; configúrelo en su BIOS en Memoria o Perfil XMP.
- Si desea overclockear su GPU, herramientas como MSI Afterburner son sus amigas.
- Mantenga un buen flujo de aire: limpie los filtros, agregue ventiladores a la caja y verifique que el enfriador de su CPU no esté obstruido o seco.
- No olvide la pasta térmica: vuelva a aplicarla si la temperatura aumenta inesperadamente o después de un tiempo.
Y si alguna vez quieres retroceder, suele ser más fácil restablecer la BIOS a la configuración predeterminada, ya sea desde el menú de la BIOS o quitando la batería CMOS para un reinicio rápido. Además, evita actualizar la BIOS mientras estés overclockeado, ya que puede causar inestabilidad.
Todo este proceso no es precisamente fácil, pero con paciencia, puede darle nueva vida a tu vieja CPU. No sé por qué funciona, pero en algunas configuraciones, se obtiene una mejora considerable en la velocidad sin coste alguno. Solo recuerda controlar la temperatura y no forzarla demasiado. Ojalá esto ayude a alguien a sacarle un poco más de provecho a su hardware sin que se convierta en un ladrillo en llamas.