Cómo solucionar el problema de la luz roja en tu enrutador
¿Esa luz roja parpadeante en tu router? Normalmente indica problemas de conectividad. A veces es solo una mala conexión o un fallo con el servicio de tu proveedor de internet, pero en ocasiones indica sobrecalentamiento o incluso fallos de hardware. Sinceramente, cada router parece tener su propio patrón extraño (algunos parpadean rápido, otros se quedan en rojo fijo), y averiguar qué está pasando realmente puede ser un fastidio. Si ves esa luz roja, la mayoría de las veces, un simple reinicio o revisar las conexiones puede solucionar el problema. Pero si eso no funciona, necesitas investigar un poco más.
Normalmente, solucionar problemas empieza por lo básico. Un reinicio rápido, quizás restablecer la configuración de fábrica o revisar los cables podrían hacer que el indicador vuelva a la normalidad. Pero si la luz roja persiste, es hora de buscar soluciones más detalladas, como verificar las asignaciones de direcciones MAC, cambiar los modos de funcionamiento o incluso contactar con tu proveedor de internet. Recuerda: el mensaje de la luz roja varía mucho según la marca y el modelo. Por lo tanto, consulta siempre el manual o la página de soporte de tu router si algo te parece extraño. Porque, claro, no todos los routers se comportan igual y la solución no siempre es evidente.
¿Cómo arreglar la luz roja del enrutador?
Primero verifique las conexiones físicas
Acertar con lo básico siempre es el primer paso. Una luz roja de WAN o de Internet suele indicar una desconexión o la falta de señal. Revisa bien los cables: estén bien enchufados y sin daños.
- Asegúrese de que el cable de Internet de su proveedor de servicios de internet (ISP) esté conectado correctamente al puerto de Internet/WAN del router. A veces, es útil volver a conectar el cable, ya que con el tiempo las conexiones se aflojan o se ensucian.
- Si usas un módem y un router por separado, asegúrate de que la conexión Ethernet entre el módem y el puerto WAN del router esté bien conectada y funcione correctamente. Puedes comprobarlo conectando una laptop directamente al módem. Si internet funciona, quizás el router sea el problema.
- Si se conecta con un cable coaxial (módem por cable), compruebe que esté bien conectado al módem y que no tenga extremos sueltos. Un cable coaxial suelto o dañado podría provocar la luz roja, especialmente si el servicio de su proveedor es intermitente.
Sinceramente, esas comprobaciones físicas suelen pasarse por alto, pero solucionan una cantidad sorprendente de problemas. A veces, la solución más sencilla es simplemente desconectar un cable Ethernet diferente o apretar un conector un poco más. Los cables baratos o los puertos sueltos pueden ser los verdaderos culpables.
Restablecer la vinculación de la dirección MAC
Este paso es un poco extraño, pero a veces efectivo. Si te conectaste recientemente directamente al módem para probar internet, es posible que el dispositivo se haya “vinculado” (es decir, que el módem reconozca una dirección MAC específica y presente un problema al volver a conectarse el router).Restablecer esta vinculación puede aclarar la confusión.
- Apague tanto el módem como el enrutador y desconecte sus cables de alimentación.
- Desconecte el cable de Internet del módem para que quede apagado.
- Vuelva a conectar el módem a la alimentación y enciéndalo. Espere a que se inicie por completo (normalmente un minuto aproximadamente).
- Vuelva a conectar el cable de Internet al módem después de que se haya iniciado completamente.
- Ahora, encienda el enrutador y conecte el módem al puerto WAN del enrutador con un cable Ethernet.
A veces, este proceso de “restablecimiento de la vinculación MAC” soluciona esa luz roja persistente. No sé por qué funciona, pero vale la pena intentarlo si has cambiado de dispositivo recientemente o has hecho pruebas. Nota: en algunas configuraciones, esto no será suficiente, pero es una solución rápida que no está de más.
Cambiar el modo de funcionamiento del enrutador
Si tu ISP utiliza varios enrutadores o un dispositivo combinado, la NAT doble o triple puede causar todo tipo de problemas extraños, incluyendo esa luz roja fija. Lo ideal es que solo un dispositivo realice el enrutamiento y los demás estén en modo Punto de Acceso (AP) o modo puente.
Por ejemplo, si el dispositivo de tu ISP está en modo enrutador y agregaste un segundo enrutador, podría haber un conflicto. La solución es pedirle al ISP que cambie su dispositivo a modo puente o convertir uno de tus enrutadores en un punto de acceso.
- Mantén pulsado el botón de reinicio del segundo router durante unos 10 segundos. Esto lo restablecerá a la configuración predeterminada.
- Utilice la etiqueta o el manual para obtener la IP predeterminada, el nombre de usuario/contraseña del administrador y otros detalles.
- Conecte los dos enrutadores a través de Ethernet utilizando sus puertos LAN.
- Acceda a la página de configuración del segundo enrutador ingresando su IP predeterminada en un navegador (algo así como
192.168.1.1o192.168.0.1dependiendo de la marca). - Cambia su modo a Punto de acceso o Puente. Guarda esta configuración y reconfigura la conexión Wi-Fi si es necesario.
Esto suele resolver los problemas de NAT conflictivos o de doble enrutamiento que causan la luz roja de arranque, al menos en mi experiencia. En algunas configuraciones, el router podría necesitar una actualización de firmware o un restablecimiento de fábrica, pero este cambio de modo es la solución.
Contacte a su ISP
Si todo lo demás falla y sigues viendo la luz roja, vale la pena llamar a tu proveedor de internet. A veces, el problema está fuera de tu red local, como una interrupción del servicio o fallos de hardware inusuales que no pueden solucionar remotamente. Si se trata de una interrupción, te dirán cuánto tiempo se espera que dure. Si es de hardware, podrían sugerirte reemplazar o reparar tu módem/router.
En raras ocasiones, el hardware podría estar inactivo o ser incompatible, especialmente si usas equipos de terceros con un dispositivo proporcionado por tu proveedor de internet. Recuerda: a veces, es tan simple como una interrupción del servidor o una mala conexión en la calle.
Porque, claro, los routers se vuelven raros y la resolución de problemas no siempre es sencilla. La clave es revisar constantemente las conexiones físicas, intentar reiniciarlas y saber cuándo pedir ayuda.